01
Empieza por el objetivo.
Antes de elegir colores, imágenes o tipografías, debes responder una pregunta:
Una web puede tener objetivos diferentes: presentar un negocio, conseguir clientes, mostrar un portfolio, vender productos, recibir reservas, compartir contenido o captar suscriptores.
Si no defines el objetivo, será difícil saber qué contenido necesitas y qué acción debe realizar el visitante.
02
Define a quién quieres llegar.
No necesitas conocer absolutamente todos los detalles de tu cliente ideal, pero sí tener una idea clara de quién va a utilizar tu web.
¿Quién es esa persona?
¿Qué problema o necesidad tiene?
¿Qué información busca?
¿Qué debería hacer después de visitar tu página?
03
Decide qué páginas necesitas.
Una web pequeña no necesita veinte páginas. Es mejor empezar con una estructura clara.
Inicio
Explica de forma rápida qué haces y para quién.
Sobre
Presenta el proyecto, marca o negocio.
Servicios
Explica qué puedes ofrecer y cómo puedes ayudar.
Portfolio
Muestra proyectos, casos o trabajos realizados.
Contacto
Facilita que una persona pueda escribirte.
Recursos
Añade contenido útil si forma parte de tu estrategia.
04
Prepara el contenido antes de diseñar.
Uno de los errores más comunes es empezar a diseñar una página sin saber qué texto va a contener.
Antes de abrir el editor, prepara al menos:
Título principal de la web.
Breve descripción de tu proyecto.
Descripción de tus servicios o productos.
Llamadas a la acción.
Información de contacto.
05
Define una identidad visual básica.
No necesitas crear una identidad de marca compleja para comenzar, pero sí mantener cierta coherencia.
COLORES
Una paleta sencilla.
Elige entre 2 y 4 colores principales que puedas repetir en toda la web.
TIPOGRAFÍAS
Pocas y legibles.
Utiliza una o dos familias tipográficas para mantener consistencia.
06
Prepara tus imágenes.
Las imágenes pueden hacer que una web se vea profesional o totalmente desorganizada.
Intenta utilizar imágenes que tengan un estilo similar y evita subir archivos excesivamente pesados.
También conviene poner nombres descriptivos a los archivos, por ejemplo:
07
Piensa en tu dominio.
Si tu proyecto tendrá una presencia profesional, merece la pena pensar desde el principio qué dominio quieres utilizar.
Un buen dominio suele ser:
Fácil de recordar.
Fácil de escribir.
Relacionado con tu marca.
Lo más corto posible.
RESUMEN
Antes de empezar tu web, define:
- El objetivo principal.
- El público al que quieres llegar.
- Las páginas necesarias.
- Los textos principales.
- La llamada a la acción.
- Los colores y tipografías.
- Las imágenes.
- El dominio.
PONLO EN PRÁCTICA
Planifica tu primera web.
Antes de pasar a la siguiente lección, abre un documento o una hoja de papel y responde:
- ¿Cuál es el objetivo de mi web?
- ¿Quién quiero que la visite?
- ¿Qué páginas necesito?
- ¿Cuál será mi llamada a la acción principal?
- ¿Qué contenido tengo preparado?
- ¿Qué contenido me falta?
Guarda estas respuestas. Las utilizarás más adelante cuando empecemos a construir la página.